Ana me envía esta noticia que, en su momento vimos en televisión, y que por curiosa no puedo menos que poner ahora que vuelvo a pasarme por aquí.
Aquella podría ser una mañana más como otra cualquiera.
Un sujeto entra en la estación de Metro. Va vestido con un pantalón vaquero, una camiseta barata y se sitúa cerca de la entrada... extrae un violín de la caja y comienza a tocar con entusiasmo para toda la gente que pasa por allí, es la hora punta de la mañana.
Durante los 45 minutos que estuvo tocando el violín, fue prácticamente ignorado por todos los pasajeros del Metro.
Nadie sabía, que ese músico, era precisamente Joshua Bell, uno de los mejores violinistas del mundo, ejecutando sin parar las piezas musicales más consagradas de la historia, con un instrumento muy especial, un violín Stradivarius, estimado en un valor de más de 3 millones de dólares.
Unos días antes, Bell, había tocado en La Sinfónica de Boston, donde los mejores lugares para el concierto costaban la bagatela de 1000 dólares la entrada.
Esta experiencia que ha sido grabada en vídeo, muestra a hombres y mujeres que caminan muy rápido, cada uno haciendo una cosa, pero todos indiferentes al sonido del violín...la iniciativa fue realizada por el Diario The Washington Post, con la finalidad de lanzar un debate sobre el valor del arte, y de su contexto.
LA CONCLUSIÓN: Estamos acostumbrados a dar valor a las cosas cuando están en un determinado contexto. En este caso, Bell, era una obra de arte en sí mismo, pero fuera de contexto, un artefacto de lujo sin la etiqueta de la marca.
EL REGALO MAS GRANDE
Hace 3 días












8 amig@s han hablado aquí. Quieres tú decir algo?:
la mayoria de las veces el arte lo dictan las modas y sobre todo los marchantes, una verdadera pena
saludos
Me he quedado de palo, no me sorprende, siempre he dicho que esa gente que toca en público, casi nadie la valora porque piensan que solo lo hacen por algo de monedas, pero yo cuando me consigo a un músico bueno, como éste, me quedo extasiada, escuchando, a mi quizás no me habría pasado. Un beso.
Me has dejado Muda Sylvita! que barbaras somos las personas! y decimos que sabemos apreciar... que diran los que estuvieron ahi y lo dejaron de lado como si fuera un silvestre músico de a pie... la pinche ignorancia nos carcome!
Ahora un favorsito:(YA QUE RESUSITASTE EN LA BLOGGOSFERA!!! NO TE ALEJES TANTO!!!)
Toi armando una lista musical con las canciones favoritas de mis amigos bloggers, y te pido si vienes a mi blog y me dejas en el comentario cual es la tuya, ya que no puede faltar!
Un abrazote!
Magnífico post.
Te cito:
http://logio.blogspot.com/2008/07/un-tio-tocando-en-el-metro.html
Silviaaa :) como siguió tu mano?espero que todo esté nuevamente en orden,muyyy chevere verte por aquí,hay un cierto aire de nostalgía entrar aquí y no ver tus letras..
Oye sí,es cierto,tal vez eso suceda(lo de el post)ya que prácticamente el ser humano vá hacia solo hacia lo que le interesa de una manera muy brutal.
..Si hay payasos -Payaseando-y vas con niños te paras ect..más o menos así.
pd:por cierto conozco a un tenor venezolano joven que cantaba en la calle del centro de Viena y un Sr ligado a la música lo sacó y se lo llevó a el conservatorio.Decía que nuestro amigo estaba arruinando su tremenda voz en la calle ya que el esfuerzo era doble.Se graduó luego con honores en la Mozarteum de Salzburgo!imagino que lo de él fué 1 en un millón!..
Bezazosss.
Aprender a mirar con los ojos del alma, eso nos pone alas, y nos permite volar.
Pasamos muchas veces inadvertidos, y pasan mil personas más por delante nuestro que no sabemos valorar...hasta que se van. Recién ahi nos damos cuenta de cuán imporante era.
Abrazos enormes
lo lei hace meses¡¡¡¡¡¡ la gente somos estupidos por naturaleza y prepotentes
besos
Lo puedo constatar porque también he tenido ocasión de experimentar algo parecido cuando colaboraba con un grupo de teatro.
¡Triste y lamentable pero real!
Por cierto me ha encantado descubrir tu nuevo blog!
Besos multicolores!!
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