A tod@s l@s que en algún momento pasais por aquí quiero desearos de todo corazón
que todos vuestros sueños se vean cumplidos.
Muchos besos
A tod@s l@s que en algún momento pasais por aquí quiero desearos de todo corazón
domingo, 30 de diciembre de 2007|
Escrito por
Silvia
a las
domingo, diciembre 30, 2007
5
amig@s han hablado aquí. Quieres tú decir algo?
-Espero que solamente haya sido una broma de mal gusto –dijo Mariluna, limpiándose los bordes de la boca.
-¿Broma de mal gusto? –le contestó su novio Akasha, boquiabierto y ojiabierto. ¡Te dije “podemos tener hijos” y tú vomitaste!
Mariluna lo encaró ardiendo en furia y con lágrimas de rabia en los ojos.
-¡No me conoces! ¡Casarse es conocerse! Llevamos mucho tiempo de novios y no sabes lo que opino de la reproducción humana. ¡Con la Tierra como está, tú quieres empeorar el problema! ¿Por qué? ¿Un imperativo existencial? ¿Social? ¿De tu familia?
Él se quedó mudo durante un tiempo demasiado largo. Ella se alejó. Él supo que era para siempre.
Cuando recobró algo de su capacidad de reacción, él corrió para alcanzarla y se puso a su lado:
-¡Espera! Nosotros no somos humanos. Somos gatos.
-¿Qué? –dijo ella, y se miró el cuerpo. Naricilla aplastada y peluda, ok. Bigotes en cruz hacia los lados, ok. Dos brazos peludos que se extendían hasta el suelo, ok. Manos firmes y feroces apoyadas en cojincillos al final de los brazos, ok.
Se miró luego hacia adentro. Inteligencia sobrehumana, ¿ok?
-Pero tenemos una inteligencia sobrehumana –protestó Mariluna.
¡Obvio! Si no seríamos humanos –dijo Akasha y le lamió una oreja.
Se miraron tiernamente y se fueron ronroneando juntitos por el jardín.
viernes, 28 de diciembre de 2007|
Escrito por
Silvia
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viernes, diciembre 28, 2007
6
amig@s han hablado aquí. Quieres tú decir algo?
Hablamos de cuento
Los blogs "Soñar con el Alma" y "Noticias Informales" han preparado un sorteo para que contemos nuestras mejores Navidades de infancia. Así que alla vamos...
En esta foto estamos l@s 4 mayores, de pequeña a mayor mi hermana Miriam, mi hermano Jorge, mi hermano Oscar y yo.
No podría decidirme por un año en concreto, tengo recuerdos fantásticos de aquella época y de como eran las Navidades en una casa siempre llena de niñ@s.
La cosa empezaba unos días antes con la emoción ante las vacaciones escolares. Que largo se hacía el primer trimestre hasta que llegaban¡¡¡¡ (ahora que se nos pasa el tiempo como un suspiro siempre recuerdo cuando los meses parecían años)y de repente... ya estabamos en Santo Tomas; en Donostia Santo Tomas, el día 21 de diciembre marca la antesala de las Navidades, era el día que te daban las vacaciones en el cole y el día de la txistorra. En la plaza de la Constitución en Donosti se monta la feria de verduras y animales y olía a fiesta, a talos de maiz, a txistorra... luego había que ir a ver el Belen de la Plaza Gipuzkoa y echar una monedita a las barcas para pedir un deseo... como nos gustaba y que mala puntería teníamos ¡¡¡ todas las moneditas se iban al agua.
Aquí aumentamos con mi prima Elena y mi primo Alvaro
Luego compras... comida, detallitos, todas esas cosas que parece que hay que comprar en Navidad, corriendo, despistando a la gente menuda, intentando reinventar la magia... era tan emocionante ¡¡¡
Había que tomarse un momento para escribir la carta al Niño Jesus, que buenos habíamos sido todos¡¡¡¡ y que discretos... empezábamos la carta pidiendo el oro y el moro, nos gustaban todos los juguetes que habíamos visto y, por supuesto, los queríamos todos, pero al final siempre terminabamos la carta diciendo aquello de bueno, pero traenos lo que tu quieras...ja,ja,ja Amatxo, algo tendrías tú que ver con aquella coletilla verdad??? Creo que mis herman@s y yo empezamos a aprender a compartir en aquellas cartas al Niño Jesus y a los Reyes Magos cuando nos explicabas que tenían que ir a muchas casas, que en todas había much@s niñ@s y que no se podía pedir todo porque tenía que llegar para tod@s... una lección aprendida con la mágia de la ilusión se queda para siempre.
El día de Nochebuena, para que mi madre pudiera tener tranquilidad (seis enan@s en casa no dan mucha que digamos) el tío Miguel nos llevaba al cine. Todas las Navidades daban "7 novias para 7 hermanos"... cuantas veces la vimos??? Os acordais???
Fin de la película y vuelta a casa, la casa de Lina (la vecina de al lado) como guarida de todo lo que no podía estar a la vista y cuando llegabamos todos... empezaba la función. La carta al Niño Jesús se dejaba en un reloj de pared que había en la sala y de repente desaparecía... que nervios¡¡¡ por si acaso nadie había querido mirar al reloj..., pero ya no estaba ¡¡¡ eso quería decir que habría sorpresas después de cenar pero que había que quedarse en el comedor y portarse más o menos bien porque si los ayudantes que traían los regalos se encontraban con alguna personita curiosa no le dejaban nada... Que formales ¡¡¡¡
La ilusión y la magia hacían que nadie se sorprendiera por una puerta cerrada o por el trasiego de entrar y salir del comedor y la puerta de la calle abriendo y cerrando... En la mesa la amoña, el aita, el tío y l@s pequeños y corriendo de un lado para otro l@s mayores y la ama. Algunas veces también venían los tios Ana y Joserra con nuestros primos Alvaro y Borja y la abuela Pura que normalmente vivía en Bilbao.
La cena... el caldo de mi madre... me encanta el caldo y me sale bien pero nunca lo he hecho como tú.
Los villancicos... siempre había que cantar villancicos ¡¡¡ El del Tamborilero que os he dejado como música de fondo era típico, a la amoña le encantaba el de "dime niño de quien eres" y nosotr@s nos los cantábamos todos ¡¡¡
Después de cenar en la sala encontrabamos los regalos que nos habían dejado, siempre había algunas cosas útiles pero siempre había sorpresas y luego solían venir los vecinos a jugar ja,ja,ja eran unos abusones, como eran mayores siempre ganaban ellos¡¡¡
Cuando nos ibamos a la cama después de ese día tan largo nuestras caras reflejaban todo lo bonito que habíamos vivido¡¡¡
Así era más o menos la Nochebuena que yo recuerdo y deseo, cada año que pasa, que la carita de mis sobrin@s refleje, como un espejo, la magia que yo viví aquellos años.

miércoles, 19 de diciembre de 2007|
Escrito por
Silvia
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miércoles, diciembre 19, 2007
13
amig@s han hablado aquí. Quieres tú decir algo?
Hablamos de relato
Vi esta propuesta ayer en Cábalas , parte de una idea de Bukoowski y como a mi también me ha parecido una idea preciosa quiero aportar mi granito de arena con este post.
Se trata de:
Crear un LOGO uniéndo a todos los bloggers, pero no acaba aquí, también exponerlo un mismo día el 1 de enero del 2008 conjuntamente en todos los blogs un día entero, sin poner otro post ese día.
Una vez concluido el periodo de las 24 horas, insertar el botón de likeo que habrá sido elegido entre todos los que quieran participar de está brillante iniciativa, en nuestros sidebares del blog.
El Logo significará UNION, AMISTAD, COLABORACION, SOLIDARIDAD, entre todos nosotros, y unirá todos los blogs que participen, siendo un distintivo de que nos conocemos, y por supuesto nos leemos.
Desde hoy día 17 de diciembre a las 12 de la noche, y hasta el día 23 de diciembre a la misma hora , se abre el plazo para mandar un logo que cumpla estos requisitos.
1.-Tamaño pequeño tipo botón de likeo, para integrarlo en todos los blogs apartir del 1 de enero.
2.-Tema del diseño no especifico, pero que una a los bloggers y que los hermane solidarizándolos.
La Urls de la imagenes se copiarán en los comentarios de esté mensaje, y se expondrán todas juntas el día 25 de diciembre.Las votaciones se llevarán acabo por todos, hasta el día 28 de diciembre.Y la que salga elegida de entre todas, ⌈esto se vera en los comentarios del post de exposición de las imágenes⌉, y todos sabremos cúal fué la elegida, sin ninguna trampa.
Será el LOGO que incluiremos el día 1 de Enero como post UNICO, para posteriormente instalar el LOGO en la sidebar de nuestro blog.Si quereis participar, a qué estais esperando, no es tan dificil solo hacer una imagén y pegarla en los comentarios de esté post, nos unirá como si fueramos. UN BLOG UNICO. ¡ADELANTE!
Debemos participar todos los que queramos UNIRNOS es por eso que hay que hacer una cadena de esté Post.
Nota informativa: Cábalas no editará nada hasta el día 2 de enero, solo esté mensaje, y el siguiente con las urls de las imágenes que habreis puesto en los comentarios, permacerá aquí hasta que el día 1 de Enero, se exponga el logo que unirá a todos los blogs que nos leemos.Mientras el día 2 prometo tener muchas novedades que saldrán editadas ese mismo día.
Entra en Cabalas y deja la url del logo que te inventes
http://cabalasvirtuales.blogspot.com/2007/12/blog-union-bloggers-participa.html
¡¡ Y recuerda..haz la cadena a todos los que creeas que les puede interesar ¡
Escrito por
Silvia
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miércoles, diciembre 19, 2007
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amig@s han hablado aquí. Quieres tú decir algo?
Cada tarde, a la salida de la escuela, los niños se iban a jugar al jardín del Gigante. Era un jardín amplio y hermoso, con arbustos de flores y cubierto de césped verde y suave. Por aquí y por allá, entre la hierba, se abrían flores luminosas como estrellas, y había doce albaricoqueros que durante la Primavera se cubrían con delicadas flores color rosa y nácar, y al llegar el Otoño se cargaban de ricos frutos aterciopelados. Los pájaros se demoraban en el ramaje de los árboles, y cantaban con tanta dulzura que los niños dejaban de jugar para escuchar sus trinos.
-¡Qué felices somos aquí! -se decían unos a otros.
Pero un día el Gigante regresó. Había ido de visita donde su amigo el Ogro de Cornish, y se había quedado con él durante los últimos siete años. Durante ese tiempo ya se habían dicho todo lo que se tenían que decir, pues su conversación era limitada, y el Gigante sintió el deseo de volver a su mansión. Al llegar, lo primero que vio fue a los niños jugando en el jardín.
-¿Qué hacen aquí? -surgió con su voz retumbante.
Los niños escaparon corriendo en desbandada.
-Este jardín es mío. Es mi jardín propio -dijo el Gigante-; todo el mundo debe entender eso y no dejaré que nadie se meta a jugar aquí.
Y, de inmediato, alzó una pared muy alta, y en la puerta puso un cartel que decía:
ENTRADA ESTRICTAMENTE PROHIBIDA
BAJO LAS PENAS CONSIGUIENTES
Era un Gigante egoísta...
Los pobres niños se quedaron sin tener dónde jugar. Hicieron la prueba de ir a jugar en la carretera, pero estaba llena de polvo, estaba plagada de pedruscos, y no les gustó. A menudo rondaban alrededor del muro que ocultaba el jardín del Gigante y recordaban nostálgicamente lo que había detrás.
-¡Qué dichosos éramos allí! -se decían unos a otros.
Cuando la Primavera volvió, toda la comarca se pobló de pájaros y flores. Sin embargo, en el jardín del Gigante Egoísta permanecía el Invierno todavía. Como no había niños, los pájaros no cantaban, y los árboles se olvidaron de florecer. Sólo una vez una lindísima flor se asomó entre la hierba, pero apenas vio el cartel, se sintió tan triste por los niños que volvió a meterse bajo tierra y volvió a quedarse dormida.
Los únicos que ahí se sentían a gusto eran la Nieve y la Escarcha.
-La Primavera se olvidó de este jardín -se dijeron-, así que nos quedaremos aquí todo el resto del año.
La Nieve cubrió la tierra con su gran manto blanco y la Escarcha cubrió de plata los árboles. Y en seguida invitaron a su triste amigo el Viento del Norte para que pasara con ellos el resto de la temporada. Y llegó el Viento del Norte. Venía envuelto en pieles y anduvo rugiendo por el jardín durante todo el día, desganchando las plantas y derribando las chimeneas.
-¡Qué lugar más agradable! -dijo-. Tenemos que decirle al Granizo que venga a estar con nosotros también.
Y vino el Granizo también. Todos los días se pasaba tres horas tamborileando en los tejados de la mansión, hasta que rompió la mayor parte de las tejas. Después se ponía a dar vueltas alrededor, corriendo lo más rápido que podía. Se vestía de gris y su aliento era como el hielo.
-No entiendo por qué la Primavera se demora tanto en llegar aquí -decía el Gigante Egoísta cuando se asomaba a la ventana y veía su jardín cubierto de gris y blanco-, espero que pronto cambie el tiempo.
Pero la Primavera no llegó nunca, ni tampoco el Verano. El Otoño dio frutos dorados en todos los jardines, pero al jardín del Gigante no le dio ninguno.
-Es un gigante demasiado egoísta -decían los frutales.
De esta manera, el jardín del Gigante quedó para siempre sumido en el Invierno, y el Viento del Norte y el Granizo y la Escarcha y la Nieve bailoteaban lúgubremente entre los árboles.
Una mañana, el Gigante estaba en la cama todavía cuando oyó que una música muy hermosa llegaba desde afuera. Sonaba tan dulce en sus oídos, que pensó que tenía que ser el rey de los elfos que pasaba por allí. En realidad, era sólo un jilguerito que estaba cantando frente a su ventana, pero hacía tanto tiempo que el Gigante no escuchaba cantar ni un pájaro en su jardín, que le pareció escuchar la música más bella del mundo. Entonces el Granizo detuvo su danza, y el Viento del Norte dejó de rugir y un perfume delicioso penetró por entre las persianas abiertas.
-¡Qué bueno! Parece que al fin llegó la Primavera -dijo el Gigante, y saltó de la cama para correr a la ventana.
¿Y qué es lo que vio?
Ante sus ojos había un espectáculo maravilloso. A través de una brecha del muro habían entrado los niños, y se habían trepado a los árboles. En cada árbol había un niño, y los árboles estaban tan felices de tenerlos nuevamente con ellos, que se habían cubierto de flores y balanceaban suavemente sus ramas sobre sus cabecitas infantiles. Los pájaros revoloteaban cantando alrededor de ellos, y los pequeños reían. Era realmente un espectáculo muy bello. Sólo en un rincón el Invierno reinaba. Era el rincón más apartado del jardín y en él se encontraba un niñito. Pero era tan pequeñín que no lograba alcanzar a las ramas del árbol, y el niño daba vueltas alrededor del viejo tronco llorando amargamente. El pobre árbol estaba todavía completamente cubierto de escarcha y nieve, y el Viento del Norte soplaba y rugía sobre él, sacudiéndole las ramas que parecían a punto de quebrarse.
-¡Sube a mí, niñito! -decía el árbol, inclinando sus ramas todo lo que podía. Pero el niño era demasiado pequeño.
El Gigante sintió que el corazón se le derretía.
-¡Cuán egoísta he sido! -exclamó-. Ahora sé por qué la Primavera no quería venir hasta aquí. Subiré a ese pobre niñito al árbol y después voy a botar el muro. Desde hoy mi jardín será para siempre un lugar de juegos para los niños.
Estaba de veras arrepentido por lo que había hecho.
Bajó entonces la escalera, abrió cautelosamente la puerta de la casa, y entró en el jardín. Pero en cuanto lo vieron los niños se aterrorizaron, salieron a escape y el jardín quedó en Invierno otra vez. Sólo aquel pequeñín del rincón más alejado no escapó, porque tenía los ojos tan llenos de lágrimas que no vio venir al Gigante. Entonces el Gigante se le acercó por detrás, lo tomó gentilmente entre sus manos, y lo subió al árbol. Y el árbol floreció de repente, y los pájaros vinieron a cantar en sus ramas, y el niño abrazó el cuello del Gigante y lo besó. Y los otros niños, cuando vieron que el Gigante ya no era malo, volvieron corriendo alegremente. Con ellos la Primavera regresó al jardín.
-Desde ahora el jardín será para ustedes, hijos míos -dijo el Gigante, y tomando un hacha enorme, echó abajo el muro.
Al mediodía, cuando la gente se dirigía al mercado, todos pudieron ver al Gigante jugando con los niños en el jardín más hermoso que habían visto jamás.
Estuvieron allí jugando todo el día, y al llegar la noche los niños fueron a despedirse del Gigante.
-Pero, ¿dónde está el más pequeñito? -preguntó el Gigante-, ¿ese niño que subí al árbol del rincón?
El Gigante lo quería más que a los otros, porque el pequeño le había dado un beso.
-No lo sabemos -respondieron los niños-, se marchó solito.
-Díganle que vuelva mañana -dijo el Gigante.
Pero los niños contestaron que no sabían dónde vivía y que nunca lo habían visto antes. Y el Gigante se quedó muy triste.
Todas las tardes al salir de la escuela los niños iban a jugar con el Gigante. Pero al más chiquito, a ese que el Gigante más quería, no lo volvieron a ver nunca más. El Gigante era muy bueno con todos los niños pero echaba de menos a su primer amiguito y muy a menudo se acordaba de él.
-¡Cómo me gustaría volverlo a ver! -repetía.
Fueron pasando los años, y el Gigante se puso viejo y sus fuerzas se debilitaron. Ya no podía jugar; pero, sentado en un enorme sillón, miraba jugar a los niños y admiraba su jardín.
-Tengo muchas flores hermosas -se decía-, pero los niños son las flores más hermosas de todas.
Una mañana de Invierno, miró por la ventana mientras se vestía. Ya no odiaba el Invierno pues sabía que el Invierno era simplemente la Primavera dormida, y que las flores estaban descansando.
Sin embargo, de pronto se restregó los ojos, maravillado, y miró, miró…
Era realmente maravilloso lo que estaba viendo. En el rincón más lejano del jardín había un árbol cubierto por completo de flores blancas. Todas sus ramas eran doradas, y de ellas colgaban frutos de plata. Debajo del árbol estaba parado el pequeñito a quien tanto había echado de menos.
Lleno de alegría el Gigante bajó corriendo las escaleras y entró en el jardín. Pero cuando llegó junto al niño su rostro enrojeció de ira, y dijo:
-¿Quién se ha atrevido a hacerte daño?
Porque en la palma de las manos del niño había huellas de clavos, y también había huellas de clavos en sus pies.
-¿Pero, quién se atrevió a herirte? -gritó el Gigante-. Dímelo, para tomar la espada y matarlo.
-¡No! -respondió el niño-. Estas son las heridas del Amor.
-¿Quién eres tú, mi pequeño niñito? -preguntó el Gigante, y un extraño temor lo invadió, y cayó de rodillas ante el pequeño.
Entonces el niño sonrió al Gigante, y le dijo:
-Una vez tú me dejaste jugar en tu jardín; hoy jugarás conmigo en el jardín mío, que es el Paraíso.
Y cuando los niños llegaron esa tarde encontraron al Gigante muerto debajo del árbol. Parecía dormir, y estaba entero cubierto de flores blancas.
martes, 18 de diciembre de 2007|
Escrito por
Silvia
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martes, diciembre 18, 2007
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amig@s han hablado aquí. Quieres tú decir algo?
Hablamos de cuento
Os dejo aquí unas reflexiones que Ana me ha dejado de regalo como comentario en mi blog de música.
Me han parecido muy bonitas y acertadas, ya me direis que os parece.
Ana, muchas gracias por la colaboración. Muxu haundi haundi bat
domingo, 16 de diciembre de 2007|
Escrito por
Silvia
a las
domingo, diciembre 16, 2007
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amig@s han hablado aquí. Quieres tú decir algo?
Hablamos de reflexiones
Lo escuché ayer en las noticias y me pareció una idea genial. La AECC ha preparado una página web destinada a que niños y adolescentes que padezcan cancer puedan encontrar explicaciones sobre la enfermedad, sobre el tratamiento, etc de forma clara, jugando, con palabras sencillas que puedan entender para que sepan que es lo que tienen y como tienen que luchar contra ello.
La información te permite afrontar la enfermedad con realismo y perder el miedo.
La página ofrece también asesoramiento a los padres, profesores y sanitarios.

Desde la página de los niños Wiky-2 este robotito de arriba que a la mayor parte de l@s chavales les gusta tanto les saluda de esta manera:
Si tú eres de los que te preguntas qué significan esas palabras tan raras que utilizan los médicos. ¡Estás en el lugar adecuado!
Te contaré cosas sobre el cáncer y los tratamientos. Además, si me acompañas encontrarás juegos, cuentos y muchas sorpresas.
Con cuentos como estos les enseña lo que es la quimioterapia y la radioterapia a la que se tengan que someter

En fin, ya veis, un compendio de materiales interesantes. Me ha parecido una gran idea por parte de la AECC que además ofrece la información por medio de Internet, una herramienta a la que l@s niñ@s están habituados y les resulta familiar y atractiva. Enhorabuena ¡¡¡¡¡
viernes, 14 de diciembre de 2007|
Escrito por
Silvia
a las
viernes, diciembre 14, 2007
6
amig@s han hablado aquí. Quieres tú decir algo?
Hablamos de infancia, solidaridad
Cierto día una mujer llamada Isabel fué a renovar su carnet de conducir. Cuando le preguntaron por su profesión ella dudó... no sabía muy bien como llamarla.
El funcionario insistió: "lo que le pregunto es si tiene un trabajo"... "claro que tengo un trabajo"- exclamó Isabel- "Soy madre".
"Nosotros no consideramos eso un trabajo. Voy a ponerle que es ama de casa", dice el funcionario friamente.
Una amiga suya, llamada Marta, supo de lo ocurrido y quedó pensando al respecto por algún tiempo. Un día, ella se encontró en idéntica situación. La persona que le atendió era una funcionaria de carrera, segura y eficiente. El formulario parecía enorme e interminable¡¡¡ La primera pregunta fue: ¿Cual es su ocupación?.
Marta pensó un momento y, sin saber bien como, respondió: "Soy doctora en desenvolvimiento infantil y relaciones humanas" . La funcionaria hizo una pausa y Marta debió repetir lentamente, enfatizando las palabras más significativas. Luego de apuntar todo la jóven todavía se atrevió a decir: "Puedo preguntar..., qué es lo que hace, exáctamente???
Sin la menor duda y con mucha calma, Marta respondió: "desarrollo un programa a largo plazo, dentro y fuera de casa".
Pensando en su familia, ella continuó: "soy responsable de un equipo y ya recibí cuatro proyectos. Trabajo en régimen de dedicación exclusiva, el grado de exigencia es de 14 horas por día, a veces... hasta 24 horas".
A medida que iba describiendo sus responsabilidades Marta notó un creciente tono de respeto en la voz de la funcionaria, que finalizó el formulario sin hacer más preguntas.
Cuando regresó a su casa Marta fue recibida por su equipo: una niña de 13 años, una de 7 y otra de 3, subiendo la escalera al piso superior de la casa pudo oir a su más nuevo proyecto... un bebé de seis meses ensayando su nuevo tono de voz.
Feliz, Marta tomó al bebé en brazos y pensó en la gloria de la maternidad, con sus muchas responsabilidades... y horas interminables de dedicación... "Mamá, donde están mis zapatos? ... mamá, me ayudas con los deberes?... mamá, me vas a venir a buscar al colegio?... mamá, me compras...?
Sentada en su cama Marta pensó: "si ella era doctora en desenvolvimiento infantil y relaciones humanas... qué serían las abuelas? y luego descubrió un título para ellas: "Doctoras senior en desenvolvimiento infantil y relaciones humanas", las bisabuelas "doctoras ejecutivas senior", las tías "doctoras-asistentes"...
Y todas las madres, esposas, amigas y compañeras: DOCTORAS EN EL ARTE DE HACER LA VIDA MEJOR¡¡¡¡
En un mundo en el que se da tanta importancia a los títulos, en que se exige siempre mayor especialización en el área profesional... conviertete en una especialista en el arte de amar ¡¡¡
No te preocupes por no poder dar a tus hijos lo mejor de todo... dales lo mejor de tí.
jueves, 13 de diciembre de 2007|
Escrito por
Silvia
a las
jueves, diciembre 13, 2007
12
amig@s han hablado aquí. Quieres tú decir algo?
En estos días previos a la Navidad y siguiendo con las historias que os estoy contando, tenemos que incluir a un personaje por el que tod@s l@s niñ@s vasc@s suspiran estos días esperando que les traiga regalos el día de Nochebuena. Se llama Olentzero, despues de buscar bastante su historia me quedo con esta tomada del blog de deihadarrak que coincide con varias versiones de la historia de Olentzero en diferentes publicaciones.
Erase una vez, hace muchos muchos años, en los profundos bosques del País Vasco, un hada muy hermosa viviendo allí. Su cabellera era amarilla como el sol y sus ojos muy brillantes. Como todas las hadas, ella cuidaba de la gente y siempre estaba acompañada por algunas criaturas pequeñas y divertidas, como los duendes, llamados Prakagorri, o "pantalones rojos", que la ayudaban en su trabajo.
Un día, cuando ella iba viajando a través de las montañas, se detuvo para peinar sus cabellos junto a una fuente. De repente, los Prakagorris le anunciaron que algo se estaba moviendo entre los helechos. El hada continuó peinando y peinando sus rizados cabellos y no se dió cuenta de nada hasta que los Prakagorris gritaron llamando su atención. "Es un bebé humano" dijo el más viejo de los duendes. "¿Por qué lo dejaron aquí?" dijeron todos los Prakagorris a coro. "Yo no sé" dijo el hada, "es difícil de comprender como los humanos pueden ser tan desalmados algunas veces."
"Desde ahora," le dijo el hada al bebé, "tu nombre será Olentzero, porque es una cosa maravillosa haberte encontrado. Y por este acto te daré los regalos de Fuerza, Coraje y Amor, por todo el tiempo que tú vivas." Entonces el hada tomó al bebé y lo llevó a una vieja casa en el límite del bosque donde vivían un hombre y su mujer que no tenían niños.
"Ellos estarán muy, muy felices de recibir este chico y lo cuidarán muy bien, lo sé" dijo el hada, y dejó al niño allí en frente de la puerta para ellos. Muy temprano en la mañana, cuando el sol comenzaba a levantarse, el hombre salió de la casa para ordeñar a las vacas. El se sorprendió mucho al ver al bebé, y llamó a su esposa: "Mi amor, ven aquí rápidamente! Ven a ver lo que he encontrado!" Tal como el hada lo había predicho, el hombre y la mujer fueron muy, muy felices al encontrar a este chico. "Qué afortunados hemos sido!", dijo la mujer. E inmediatamente cubrieron al niño con una cálida frazada y le dieron algo de comida, y lo tomaron como su hijo.
Y así fue como Olentzero llegó a crecer en aquellas maravillosas montañas, hasta que se convirtió en un fuerte, saludable y amable hombre. Sus padres fueron muy felices y Olentzero no estaba en absoluto preocupado por la extraña forma en la cual sus padres llegaron a encontrarlo.
Olentzero trabajaba todos los días de la mañana a la noche, haciendo carbón y ayudando a su anciano padre. Después de muchos años la anciana pareja quienes habían sido los amorosos padres de Olentzero finalmente murieron y Olentzero se quedó muy solo en su casa en el bosque.
Los años vinieron y se fueron y su cara comenzó a arrugarse y su cabello comenzó a ponerse blanco.
El vivir solo lo volvió triste y se dió cuenta de que lo que necesitaba hacer era ayudar a otras personas que lo necesitaban. Recordó que en el pueblo había una casa en la que vivían algunos niños que no tenían padres. Ellos vivían de cualquier cosa que la gente del pueblo les llevara, y se dió cuenta de que esos niños eran tan solitarios como él y de que debería hacer algo para que fueran felices.
Olentzero era muy inteligente y muy bueno haciendo cosas con sus manos, de manera que hizo algunos juguetes de madera para aquellos niños: pequeños juguetes y muñecas, que podría llevar a los niños cuando fuera al pueblo a vender su carbón.
Cuando terminó las muñecas y muñecos, los puso en una gran bolsa, puso la bolsa sobre su burro, y marchó hacia el pueblo. Se sintió muy feliz por dentro aquel día, y sus ojos relucían de tan brillantes como estaban.
Le tomó toda la mañana caminar a través de las montañas hasta llegar al pueblo, pero estaba muy feliz. Sonreía como si estuviera en un sueño, porque estaba yendo a llevar a los niños los juguetes que había hecho.
Los niños pequeños del pueblo estuvieron muy felices también cuando recibieron sus regalos, y Olentzero se pasó la tarde jugando con ellos y contándoles las historias que había aprendido de su padre cuando era pequeño. Los niños y niñas amaron mucho a Olentzero y desde aquel día no se sintieron tan solos como antes. Olentzero se volvió muy conocido en aquel pueblo. Cada vez que se acercaba, rápidamente era rodeado por los niños.
La historia se sucedió muchos años, pero una vez hubo una terrible tormenta en el pueblo y en las montañas de la periferia, que destruyó muchas cosas. Los fríos, fuertes vientos y el sonido de los truenos dejaron a la gente muy asustada y trastornada, especialmente a los niños.
Un día, cuando Olentzero estaba yendo al pueblo vió como un rayo alcanzaba una casa, corrió muy rápido hacia la casa y vió algunos chicos en una de las ventanas, muy asustados, gritando y pidiendo ayuda. Sin asustarse llegó hasta la casa, que estaba en llamas, cubrió a los niños con una frazada para protegerlos del fuego, y los sacó de allí a través de una ventana en el primer piso.
Pero mientras estaba tratando de salir, una viga de madera vieja y grande del tejado se le vino encima. Olentzero cayó con gran dolor, y su fuerte y hermoso corazón se detuvo. Las personas en el pueblo lloraron cuando vieron la casa en llamas, y supieron lo que había ocurrido, y se dieron cuenta de que no había nada que ellos pudieran hacer.
Pero en ese mismo momento fueron sorprendidos por una brillante luz que salía de la casa en llamas. Nadie podía ver lo que estaba ocurriendo dentro. Pero en la casa, el hada que había encontrado a Olentzero en las montañas cuando era un bebé, muchos años atrás, apareció junto a Olentzero y comenzó a llamarlo por su nombre con su dulce voz: "Olentzero! Olentzero!"·
Ella dijo: "Olentzero, tú has sido un buen hombre, lleno de fe y de buen corazón. Has dedicado tu vida a hacer cosas para los demás, y has dado hasta tu propia vida para salvar a otras personas. Por lo tanto no quiero que te mueras. Yo quiero que vivas para siempre. De ahora en adelante tú harás juguetes y otros regalos para los niños que no tienen padres en este pueblo y en todos los rincones del País Vasco."
"Y nosotros te ayudaremos!" dijeron todos los Prakagorris, volando alrededor de Olentzero.
Y así fue como vino a pasar que, en la mitad de cada invierno, al final de cada año, Olentzero va a todos los pueblos del País Vasco repartiendo juguetes y regalos a los niños que no tienen padres ni abuelos que les hagan regalos. Los niños de todos los pueblos celebran la llegada de Olentzero cantando canciones y esparciendo su mensaje de amor, fuerza y coraje. Algunas personas no creen que Olentzero realmente exista. Pero entre los vascos hay un viejo dicho:
"todas las cosas que tienen un nombre existen, si nosotros creemos que existen".
martes, 11 de diciembre de 2007|
Escrito por
Silvia
a las
martes, diciembre 11, 2007
18
amig@s han hablado aquí. Quieres tú decir algo?
Hablamos de leyendas
Desde el pasado sábado Donostia al igual que toda la costa cantábrica se vio afectada por un temporal de viento y lluvia que ha dejado bastantes desperfectos y daños materiales. Ha habido olas de 6 y 7 metros y vientos de hasta 100 km por hora.
Ha dejado también imagenes tan fantásticas como las que os dejo aquí. Estas imagenes me traen muchos recuerdos de cuando eramos nosotr@s, adolescentes, l@s que ibamos al Paseo Nuevo a esquivar las olas. No se puede contar con palabras la sensación, el rugido del mar, la alegria cuando la esquivabas y las risas cuando te cogía de pleno y acababas empapada... son recuerdos divertidos de una época en la que necesitábamos muy pocas cosas para pasarnoslo bien.
Os dejo las fotos. Ya me contareis

Escrito por
Silvia
a las
martes, diciembre 11, 2007
6
amig@s han hablado aquí. Quieres tú decir algo?
El otro día STONES me dijo que le gustaba la mitología vasca y el tema de las lamiak así que vamos a hablar un poco de esto.
Os dejo la historia de lo que son las lamiak vascas y la del pastor que se enamoró de una de ellas. 
Dentro de la mitología de Euskadi, hay unos seres femeninos, generalmente asociados con los arroyos, ríos y fuentes, que son las lamias. Estas siempre se han asociado con las hadas, siendo inicialmente en la mitología unos seres femeninos que coexistían con las ninfas y las dianas. Con el tiempo y la llegada del cristianismo, las lamias llegaron a identificarse con seres malignos, e incluso con los súcubos, como una forma de acabar con el mito.
Las lamias son aladas y muy bellas, con largas cabelleras doradas, pero con la peculiaridad de que sus pies son en realidad patas de ave palmípeda. Además son muy nobles y tienen un gran poder. Se dice que viven cientos de años, y que se alimentan de tocino, pan de trigo, sidra y la leche que les ofrecen los humanos. Habitan en las riberas de los ríos, entonando hermosas canciones con voz dulce y melodiosa, pero se sumergen en el agua cuando detectan alguna presencia humana. Habitualmente sólo salen a la superficie por las noches para lavar la ropa en el río, peinarse sus largas cabelleras con peines de oro y para hilar con la rueca.
El peine de oro simboliza el poder material y, sobe todo, erótico de las lamias, y desde siempre, ha sido el objeto de deseo de los humanos, que intentaban conseguirlos por cualquier medio, provocando en ocasiones la ira de las lamias, que envolvían en desgracias a los ladrones hasta que devolvían el peine.
Una leyenda de Azcarate, en las cercanías de Mendaro, cuenta que un hombre encontró un precioso peine de oro en un prado cercano, lo recogió y se lo llevó a su casa. Al día siguiente se encontró que todo el prado estaba lleno de piedras. Mientras observaba la escena atónito, se le acercó una lamia, y le dijo que si le devolvía el peine, desaparecerían las piedras del prado. El hombre devolvió el peine y, esa noche, las lamias quitaron las piedras del prado. Eran tantas, que cada lamia sólo tuvo que retirar una piedra.
No siempre las lamias se mostraban tan amables. Otras leyendas, con diferentes versiones, cuentan cómo un hombre roba el peine de oro a una lamia, que lo persigue para recuperarlo. Pero el hombre, más astuto que ella, se refugia en las zonas soleadas de los bosques, donde la lamia pierde su poder. Otras veces, las lamias amenazan con acabar con la descendencia de aquellos que osan arrebatarles su peine de oro.
Pero las lamias también eran generosas con quienes les ayudaban. Solían regalar a los humanos objetos aparentemente sin valor, como tocino, miel, o cenizas, que se convertían en oro o plata, según el objeto elegido. Una leyenda cuenta que las lamias, en una ocasión, llamaron a la comadrona de un pueblo para que asistiera en el parto de una de las lamias. La comadrona llegó hasta la orilla del río y ayudó en el parto de la lamia, que, en agradecimiento, ofreció a la mujer un tarro de manteca y otro de miel. Le pidieron que escogiera el tarro que más deseara. Aunque le recomendaron aceptar el tarro de miel, la comadrona pensó que la manteca le sería más útil en su casa. Cuando llegó a casa, guardó el tarro de manteca, que, a la mañana siguiente, se había llenado de monedas de plata. Entonces comprendió que, si hubiera elegido el tarro de miel que le recomendaron las lamias, el tarro se hubiera llenado de monedas de oro.
Las lamias ayudan en sus trabajos a los humanos que les dejan ofrendas por las noches. Se dice que algunos puentes fueron construidos por las lamias. Según las diferentes versiones de la leyenda, en pueblos de montaña, con accesos difíciles, los aldeanos planeaban construir puentes para mejorar las comunicaciones entre los pueblos, pero eran trabajos complicados, por la situación geográfica de dichoslugares, por lo que pedían ayuda a las lamias, dejándoles comida. Por la noche, cuando todos se habían acostado, las lamias levantaban el puente desde un extremo del río al otro. Se dice que un día, un panadero que tenía el horno cerca del puente, encendió el horno a medianoche, de forma que el gallo del panadero, pensando que ya estaba amaneciendo, comenzó a cantar, asustando a las lamias, que, cuando iban a colocar la última piedra sobre el puente, se asustaron por el canto del gallo, cayendo la piedra al fondo del río. De esta forma se dice que, si te fijas bien, encontrarás algunos puentes con un agujero en el estribo, identificándose así los puentes construidos por las lamias.
Habitualmente se dice que las lamias son esquivas con los humanos, pero nos encontramos en el folklore vasco numerosas historias de amor entre lamias y humanos. La versión más extendida es la que cuenta cómo un joven pastor que volvía a casa con el rebaño a última hora de la tarde, se encontró con una bella lamia en la orilla del río. La pareja se encontraba todos los días, hasta que surgió el amor entre ellos, y decidieron casarse. Al llegar a su casa, el pastor contó a sus padres lo ocurrido, y cómo había decidido casarse con esa bella mujer que estaba en la orilla del río. Su madre estaba extrañada de que hubiera una mujer sola en la orilla del río a esas horas tan avanzadas, por lo que le recomendó a su hijo que, antes de casarse con esa joven, le mirase los pies, ya que podía ser una lamia. El pastor hizo lo que le pidió su madre, y, cuando se encontró de nuevo con su amada, le miró los pies, comprobando con terror que eran pies de pato. A pesar de seguir enamorado de la bella lamia, el joven anuló el compromiso de matrimonio y acabó enfermo de tristeza, muriendo poco tiempo después. Dice la leyenda que la lamia, enamorada del pastor, acudió a su funeral, pero no pasó de la puerta de la iglesia.
lunes, 10 de diciembre de 2007|
Escrito por
Silvia
a las
lunes, diciembre 10, 2007
15
amig@s han hablado aquí. Quieres tú decir algo?
Hablamos de cuento, mitologia vasca
La propuesta salió del blog de Rorpieth en un intento de romper la inercia de pasar por los blogs sin dejar huella. A tod@s los que escribimos un blog nos gustan los comentarios, que las personas que leen participen y den su opinión sobre lo que haces, pero es verdad que, a veces, nosotr@s mism@s bien por vergüenza, porque a veces vamos cort@s de tiempo o por lo que sea no dejamos comentarios.
Lo que proponen desde este blog es, nombrar el día 10 de diciembre como Día Mundial de Comentar en blogs y cumplir dos pequeñas reglas:
- el día 10 de diciembre dejaré un comentario en los post que lea
- a partir del día 10 de diciembre me comprometo a intentar comentar los post que me gusten
Me parece una buena iniciativa de la que me hago eco desde aquí como ya han hecho en 20 minutos y en Ciberprensa que es de donde he cogido el logo oficial y os invito a tod@s los que pasais por aquí a sumaros, linkear el post original y facilitar a otr@s bloguer@s la obtención del logo.
Espero que dejeis muchos comentarios. Un abrazo a tod@s
Escrito por
Silvia
a las
lunes, diciembre 10, 2007
2
amig@s han hablado aquí. Quieres tú decir algo?
Según Hesiodo Pandora fue la primera mujer.
Júpiter inventa la forma más rápida de destruir el paraíso de los hombres. Llama a Vulcano, el habilidoso dios artesano, y le pide confeccione una imagen de bronce.
Deberá parecerse al hombre, pero, en alguna cosa deberá diferenciarse, de forma que lo encante y lo conmueva, atrasándole el trabajo y trastornando su ala.
Y cada dios ofreció alguna cosa a esa criatura, que nace para desconcertar la vida de los mortales.
Minerva que ya no se considera amiga de Prometeo pues éste ha desafiado a sus compañeros divinos, entrega a la mujer recién creada un hermoso vestido bordado que cubre sus armoniosas formas.
Después, coloca un velo sobre el rostro sereno y adorna su delicada cabeza con una guirnalda de flores de colores.
Cuando la virgen está enteramente vestida, Venus (Afrodita) le ofrece la belleza infinita y los encantos que serán fatales a los indefensos hombres.
Mercurio (Hermes) le confiere el don de la lengua. Apolo le regala una suavísima voz.
Y así, la bella Pandora (todos los dones) está lista para cumplir su misión
Los astros iluminan la hermosa figura que se prepara para descender a la tierra.
Pero antes de enviarla a los hombres, Júpiter le entrega una caja cubierta con una tapa. En ella están todos los males y miserias destinados a asolar a los mortales: reumatismo, gota, dolores para debilitar el cuerpo humano. Y envidia, despecho, venganza, para despertarles el alma antes pura y solidaria.
Cuando Pandora llega a este mundo, encuentra a Epimeteo (“el que reflexiona tarde”). En cuanto la ve, éste se encanta con ella y, conmovido recibe de sus finas manos la peligrosa caja que ella le ofrece.
Es un presente de Júpiter, declara Pandora.
Epimeteo no sospecha ni por un instante que todo el sufrimiento humano emergerá de allí. Todavía desorientado por el deslumbramiento que le ha producido la bella figura, olvida el juramento hecho a su hermano, Prometeo, de jamás aceptar presente alguno de Júpiter.
Sin embargo en el fondo del recipiente maldito permanece un tesoro. Un sentimiento precioso que podría arruinar la venganza de los dioses y destruir definitivamente cualquier plaga: La Esperanza.
Júpiter no quiere que los hombres esperen más nada. A un gesto del dios, Pandora cierra la tapa, dejando La Esperanza en el fondo de la caja, escondida para siempre.
Y el hombre pierde su paraiso.
martes, 4 de diciembre de 2007|
Escrito por
Silvia
a las
martes, diciembre 04, 2007
9
amig@s han hablado aquí. Quieres tú decir algo?
Ayer nuestros amigos Marisa y Juamba se casaron. Que día¡¡¡¡ Cuando miro por la ventana esta mañana y hace un tiempo magnífico en Donostia no puedo dejar de pensar que ayer llovió¡¡¡ Toda la semana sin agua y la boda lloviendo... que le vamos a hacer¡¡¡
Como cada vez que llueve aquí (y lo hace a menudo) Donostia se colapsó, todo el mundo con coche y a la misma hora... era imposible llegar al ayuntamiento. Nosotras que, para llegar puntuales, nos habiamos pasado la mañana corriendo llegamos con un cuarto de hora de adelanto, yo quería sacarle fotos a Marisa a la llegada... no había nadie, llegamos a pensar que nos habíamos equivocado de hora pero, no, era imposible... si lo habíamos hablado cien veces.
El novio llegó cinco minutos tarde pero llegó (casi a tiempo) y allí seguiamos todos, bajo la lluvia, esperando la llegada de Marisa. Una hora le costó a la pobre un recorrido que habitualmente se hace en veinte minutos... pero al final todo se solucionó, llegamos todos y pasamos un día francamente estupendo a pesar del tiempo.
Tengo los pies reventados de tanto bailar.
Que la felicidad que irradiabais los dos ayer os dure para siempre¡¡¡¡
Os dejo una muestrita para que veais un poquito de nuestro día de ayer. Ahora me voy a pasar la resaca¡¡¡

domingo, 2 de diciembre de 2007|
Escrito por
Silvia
a las
domingo, diciembre 02, 2007
12
amig@s han hablado aquí. Quieres tú decir algo?
Hablamos de COSAS NUESTRAS
Dime cuál es el puente que separa tu vida de la mía,en qué hora negra, en qué ciudad lluviosa,en qué mundo sin luz está ese puente...
y yo lo cruzaré.
Amalia Bautista
No dejeis de pasar por el blog de "La Cenicienta que no quería comer perdices", un cuento que no me hubiera gustado perderme porque me ha encantado.
Y sus autoras prometen seguir sorprendiéndonos.
Suerte chicas